«La música, por su carácter multi-sensorial es una poderosa herramienta educativa. Además de los innumerables beneficios que aporta al niño en términos de desarrollo intelectual, verbal, y motriz, la música favorece la creatividad y refuerza de manera significativa los vínculos emocionales y afectivos. Puesto que los niños están preparados para conocer y aprender a través de los sentidos, los sentimientos y el intelecto, la educación musical introducida desde la etapa infantil contribuye de forma decisiva a su desarrollo integral.
Además, el estudio de la música activa ciertas zonas del cerebro y pone en funcionamiento procesos que afectan al conjunto del sistema nervioso y estimula los dos hemisferios cerebrales. Así se potencian las áreas encargadas del pensamiento lógico-matemático y del aprendizaje de las lenguas.»

29 / 08 / 18