Gustavo Martín: «La clase de Ciencias Sociales es una máquina del tiempo»

Gustavo Martín es profesor de Ciencias Sociales en Agora Portals International School desde el año 2011. Estudió la Licenciatura de Historia en la Universidad de les Illes Balears y cursó becado un año en la Universidad de Salamanca. Casado desde hace dos años, es un orgulloso y feliz padre de una niña que nació en junio de 2015. Entre sus hobbies destacan la lectura, en especial libros de Historia y de Ciencia Política así como las novelas de Arturo Pérez-Reverte; amante del cine y la buena música (aficiones de las cuales siempre extrae lecturas y enseñanzas para poder aplicarlas en clase), le gusta realizar deporte y ejercicio físico tanto a nivel individual como en grupo. Además, es cinturón negro primer dan de Karate estilo Kyokushinkai.

¿Cómo afrontas el nuevo curso? ¿Qué retos te has marcado como maestro?
Normalmente el inicio de un nuevo curso significa vértigo. Si uno no tuviera vértigo con cada cosa que hace, es que ha perdido parte de esa ilusión con la que empezó el primer día. Cada curso me sucede lo mismo, siento vértigo. Y espero que éste no deje de acompañarme cada 1 de septiembre.

En cuanto a los retos, el primero y más importante es que el alumnado aprenda divirtiéndose en clase. Y ajustándome un poco más a la pregunta, me gustaría poder realizar más proyectos en grupo (desde que empecé en Agora siempre he intentado realizarlos en cada grupo que he tenido). Es evidente que realizando estos proyectos, el alumnado aprende más y mejor, ya que son ellos y ellas los que realizan sus propios contenidos. Como ejemplo, el curso pasado en 4º ESO l@s alumn@s realizaron trabajos en grupos sobre la II Guerra Mundial ampliando mucho la información que aparecía en el temario y debo decir que les gustó muchísimo y descubrieron cosas que jamás imaginaron. Creo que este trabajo les marcó y conocieron, e interiorizaron, todo lo que fue la II Guerra Mundial.

Nos comentan que pudiste asistir a la conferencia que ofreció César Bona en Palma de Mallorca el pasado curso. ¿En qué estás de acuerdo con el boom educativo que generó su nominación a los Global Teacher Prize de 2015?
El maestro Bona, que así es como le llamo yo, es un maestro con mayúsculas. De hecho, él se define como maestro y no como profesor. Disfruté muchísimo viendo cómo conseguía captar la atención de chicos y chicas –por los vídeos que puso- y como cada día en clase era para ellos y ellas una aventura.

En cuanto al boom educativo, me preocupa justamente ese boom. Me recuerda a explosión, a estallido de una burbuja que se va inflando poco a poco pero que explotará y que caerá en desuso o en el olvido. Creo que tenemos que incidir en los miles de César Bona y en las miles de María Acaso (autora del fantástico libro Reduvolution) que hay en España y apostar por ellos y ellas e ir en ese camino. Aunque con tanto cambio de ley educativa me temo que es casi una utopía.

¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión? ¿Y lo que menos?
Lo que más me gusta de mi profesión es el equipo de profesores y profesoras con los que trabajo y, por encima de todo, el aula. Estar con esos chicos y chicas ávidos de saber, de preguntar, de conocer, de aprender, de ver sus caras de asombro cuando cuentas cómo el Islam en apenas 70 años consiguió extenderse hasta la Península Ibérica desde Arabia y cruzar los Pirineos; o explicarles que en el siglo XVIII una serie de hombres buenos intentaron cambiar el mundo con la cultura y la educación, y que de repente descubren que muchas de las cosas de las que ellos gozan hoy en día vienen de esa época. Eso es lo que más me gusta, hacerles ver que las Ciencias Sociales pueden ser la mejor manera, junto con la literatura, de subirse en una máquina del tiempo.

Tal vez lo que menos me guste del trabajo es la rigidez del currículum por la que nos movemos. Aun así, siempre hay mecanismos para poder salir de la monotonía que marca el currículum pero, aunque parezca contradictorio, seguir con éste.

¿Cómo valoras la experiencia de ser finalista en el pasado Certamen Literario Rafael Nadal?
Bueno, es curioso. Verás, todo vino de una explicación en clase. Comenté a mis alumn@s de 2º ESO que debían intentar realizar un relato sobre una anécdota (graciosa, triste…) que les hubiera sucedido y luego la leeríamos en clase. Recuerdo que al acabar ese día en el cole tuve que ir a hacer la compra, y fue entonces cuando comencé a ir enlazando palabra tras palabra hasta que salió el relato “La chica de Tommy Hilfigher”, y pensé que tal vez podía presentarlo al certamen. Debo decir que era un poco triste el relato, pues creo que lo que vi y escuché de esa chica me hacía pensar que durante mucho tiempo había estado en el paro y no tenía trabajo. Pero volviendo al relato en sí, mi sorpresa fue que fui seleccionado. Con eso me di por satisfecho. No me interesaba tanto el poder ganar como saber que algo escrito por mí podía interesarle a alguien. Después de ello, leí el relato en clase de 2º ESO y una alumna me comentó que mi relato podría adaptarse a un cortometraje.

Eres un profesor muy activo. Cuéntanos en qué proyectos has trabajado en tu carrera (concursos literarios, proyectos con alumnos, actividades que se salgan del currículum…?
No sé si soy activo o no, pero al menos intento serlo. Suelo montar proyectos cada curso escolar. Por ejemplo, mi primer año en 1º ESO en la asignatura de Ciencias Sociales se me ocurrió ampliar un poco las Guerras Púnicas a un grupo de alumnas y alumnos. Se me ocurrió que se imaginaran que estaban en la Antigua Roma y que eran presentadores y presentadoras de las noticias. Fue un trabajo duro: atrezzo adecuado (túnicas incluidas), investigación sobre las guerras púnicas y el tratamiento de esta información para poder luego hacer un telediario, hacer de corresponsales de guerra en el campo, grabarse, montar, editar, poner música…Un lujo poder haber tenido a estos alumnos y alumnas.

Por otro lado, también en 2º ESO realicé proyectos al estilo documentales de La 2. Recuerdo que un grupo de alumnas, las mismas que el año anterior habían hecho el de las guerras púnicas, realizaron un documental de la Ruta de la Conquesta de Jaume I. Fue un trabajo brutal. Unos 20 minutos de documental, con intervenciones de ellas, música, tomas falsas… Tal es así, que en noviembre del año pasado fui invitado a una conferencia en la Universitat de les Illes Balears para hablar de los proyectos para alumnos/as de Altas Capacidades que se realizaban en el centro y llevé este trabajo como muestra. Recuerdo que estaba muy nervioso ante un aforo de unas 300 personas (catedráticas de Pedagogía incluidas), pero al final entre lo que hablé, el vídeo y las preguntas que me hicieron creo salió bien. De hecho, una de las asistentes me dijo “Se nota que disfrutas con lo que haces. Durante el vídeo, te hemos visto reír y sonreír varias veces”. Creo que esto fue lo mejor que me podrían haber dicho.

Finalmente no quiero dejar pasar la ocasión de comentar que en el curso 2013-2014 tres alumnas de 4º ESO participaron en un concurso de Amnistía Internacional sobre Derechos Humanos y Educación, y me pidieron ser el profesor tutor que guiara las pautas a seguir. Fue un espléndido trabajo que fue reconocido como ganador del concurso. El trabajo lleva por título “La llave de la educación”.

Hablando de currículum, ¿qué opinión te merece los cambios que propone la LOMCE? ¿Cómo afectan a tu trabajo y al proceso de aprendizaje de tus alumnos?
Bien, es un tema espinoso. Dejando de un lado la interpretación política que yo pueda hacer de cómo se ha realizado esta ley, creo que la LOMCE no viene a solucionar el problema endémico que tiene España. España a lo largo de los dos últimos siglos ha perdido muchas veces el tren de la modernidad, lo cual nos habría emparentado a nivel cultural y educativo con países de nuestro entorno. La LOMCE se equivoca al dar poca importancia a las asignaturas humanistas, como por ejemplo Filosofía. Considero que limita al alumnado la capacidad cartesiana que les podría proporcionar dicha asignatura. Eso por poner un ejemplo. Además, hay mucho conflicto con que la asignatura de Religión compute igual para la nota media que Biología o Historia. Yo vería muy bien que existiera la asignatura de Historia de las Religiones, ya que supondría una mayor pluralidad a la hora de tratar la religión.

Por otro lado están los exámenes que se han planteado para poder obtener la titulación (aunque hace poco escuché en la radio que éstos tal vez podrían no realizarse) no creo den solución a los resultados PISA. Muchas veces, cuando se realiza una ley educativa se hace sin observar qué es lo que hay a nuestro alrededor: una televisión de una más que dudosa calidad y unos horarios laborales extenuantes y que no permiten que las familias de los alumnos y alumnas estén con sus ellos y ellas después del colegio. Si se arreglaran estas dos cosas, nos ahorraríamos muchas leyes educativas futuras.

Cambiando de tema, ¿qué opinas de la tecnología y las redes sociales como una herramienta más para el aprendizaje?
Considero que no podemos negar una realidad. Las tecnologías deben formar parte sí o sí de la educación. No obstante, la semana pasada salió un informe en el cual se afirmaba que no había una correlación de que a mayor uso de la tecnología y las redes sociales había mejores resultados como así sucedía en Corea del Sur, donde la media de ordenadores por alumno es menor que la de España, pero que en los informes PISA son de los primeros. Pero aun así, considero que las TIC son una herramienta fundamental. No considero que los niños sean nativos s digitales, pero sí sé que es una herramienta más en sus quehaceres diarios. De hecho, ahora estoy con una red social de profesor y alumno donde voy colgando vídeos de lo que vamos dando en clase y les encanta, lo cual a mí me supone más trabajo porque suelo mirar muchas más cosas para ellos y ellas. Aun así, me lo paso genial con estas cosas. Y ellos y ellas también.

¿Cuál es tu mejor recuerdo o anécdota dentro de un aula?
Creo que ha habido muchas. Recuerdo un chico que me hizo un rap contándome la vida de los gladiadores. Me gustó mucho y supo hacer de la historia algo más ameno. Otra anécdota que me sucedió el curso pasado, es que una alumna de 2º de ESO me comentó “Sr. Martín, usted siempre habla de forma muy poética”. Jamás me habían dicho nada así, y la verdad es que fue todo un honor que pensara eso de mi forma de expresarme.

¿Qué le pides al futuro?
Cultura y educación. Sabes bien mi pasión por Pérez-Reverte y sus libros. El último que leí fue “Hombres buenos” que, como ya he apuntado en otra pregunta, fue el intento de esos hombres buenos de mejorar el mundo a través de la razón, de las ideas, de la cultura y de la educación. Eso es lo que le pido al futuro, cultura y educación. Sin éstas, poco podremos hacer.

Ya para acabar y siguiendo con Arturo Pérez-Reverte quien es muy activo en Twitter, en un tuit comentó lo siguiente: “Deberíamos triplicar el sueldo a los maestros. Hacer de ellos una profesión bien pagada, rigurosa, de élite. Son nuestra única salvación” ¿Qué opinas?
Como maestro –siguiendo el término usado por el cartagenero– estoy absolutamente de acuerdo con el tuit del académico. En ocasiones creo que la visión que la sociedad tiene del maestro es negativa y llena de tópicos. En ese sentido ha habido una involución hacia nuestra figura en general, no hablo de mí en particular, sino de los y las maestras en general. El problema del trabajo de los maestros es que es una carrera de fondo, cuya productividad económica (no me gusta usar este término) en los alumnos empezará a verse a partir de los 23 o 24 años, cuando ya hayan acabado sus estudios superiores, pero que se sepa y se reconozca que eso es gracias a todos y todas los docentes desde Infantil hasta Bachillerato sería de justicia admitirlo y recompensarlo. Son muchas horas que les robamos a nuestras familias por desempeñar nuestra tarea de la mejor y más honrada manera posible en beneficio de esos chicos y chicas que se sientan cada día en clase.

 

27 / 10 / 15